El Gobierno de Venezuela ha anunciado una reducción de la jornada laboral para los empleados públicos durante seis semanas, a partir del 24 de marzo, como medida para mitigar los efectos de la sequía y la crisis energética que afectan a los embalses hidroeléctricos del país. La medida busca racionalizar el consumo de energía y agua, y se complementa con un llamado a la población para adoptar prácticas de ahorro energético.
Explicar la dependencia de Venezuela de la energía hidroeléctrica y cómo la sequía, exacerbada por el aumento global de temperaturas, ha impactado los niveles de agua en los embalses, especialmente en la región andina.
Proporcionar datos sobre la disminución de los niveles de los embalses y su impacto en la generación de energía. Incluir datos sobre el impacto de las altas temperaturas en el territorio nacional.
Detallar el nuevo horario laboral: de 8:00 a.m. a 12:30 p.m. Explicar el sistema 1×1: un día laborable seguido de un día no laborable. Especificar que los organismos que prestan servicios esenciales quedan exentos de estas medidas.
Indicar que los empleados públicos dedicarán parte de su jornada a apoyar las salas de autogobierno comunal. Enumerar las recomendaciones de ahorro energético para la población: ajustar la temperatura de los aires acondicionados, aprovechar la luz natural y desconectar aparatos electrónicos innecesarios.

