COMPARTIR

​En medio de una madrugada marcada por múltiples detonaciones en puntos estratégicos de la capital venezolana, el ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, apareció en una transmisión de la estatal VTV para enviar un mensaje de control y resistencia. Equipado con casco y chaleco antibalas, y flanqueado por funcionarios de seguridad, el ministro calificó los eventos como una «agresión criminal» ejecutada por los Estados Unidos.
​»No le faciliten las cosas al enemigo»

​El ministro Cabello hizo un llamado enfático a la población para mantener la serenidad frente a la incertidumbre. Según sus declaraciones, el objetivo de los bombardeos —que habrían afectado zonas como Fuerte Tiuna y La Carlota— era provocar una reacción de pánico masivo.

​»Llamo a la calma a nuestro pueblo. Confíen en el liderazgo político-militar. Que nadie caiga en el desespero ni le facilite las cosas al enemigo invasor», sentenció Cabello durante su recorrido nocturno por las calles de Caracas.
​Evaluación de daños y víctimas
​Aunque el ministro aseguró que «el país está en completa calma», reconoció que se han registrado impactos en infraestructuras críticas y zonas residenciales.
​Afectaciones: Cabello denunció que «bombas cayeron en edificios y lugares habitados por civiles», afectando también el sistema eléctrico nacional.

​Informó que tanto la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) como los cuerpos policiales se encuentran desplegados en «perfecta unión cívico-militar» para garantizar la seguridad en las arterias viales.
​Incertidumbre sobre el paradero presidencial
​La alocución de Cabello se produce en un contexto de alta tensión global. Mientras el ministro insta a la resistencia, la Vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, ha solicitado públicamente «pruebas de vida» del presidente Nicolás Maduro, tras informes internacionales que sugieren una operación de captura. Cabello, sin embargo, centró su mensaje en la capacidad operativa del Estado: «Lo que intentaron con las bombas lo lograron solo parcialmente; aquí hay un pueblo que sabe lo que tiene que hacer».