Estados Unidos incautó este martes otro buque petrolero en el mar Caribe, cerca de Venezuela. Es por las sanciones que pesan para el transporte de petróleo, en medio de la cuarentena dispuesta por Donald Trump a este tipo de embarcaciones.
El buque, detenido bajo el operativo «Lanza del Sur», fue identificado bajo el nombre Sagitta, según el Comando Sur de Estados Unidos. De acuerdo con distintos monitores de tráfico marino, anteriormente circulaba bajo la bandera de países de Panamá y Liberia.
El Comando Sur detalló que el petrolero operaba «desafiando la cuarentena» que impuso Trump a los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela. El operativo, dijeron las autoridades, «demuestra nuestra determinación de garantizar que el único petróleo que salga de Venezuela sea el que se coordine de forma adecuada y legal».
El operativo se realizó en la mañana y las fuerzas armadas detallaron que la incautación sucedió sin incidentes.
«Mientras la fuerza conjunta opera en el hemisferio occidental, reafirmamos que la seguridad del pueblo estadounidense es primordial, lo que demuestra nuestro compromiso con la seguridad y la estabilidad», añadió el Comando Sur. Y concluyó: «Estas operaciones están respaldadas por todo el poder de nuestro equipo de fuerza conjunta de élite desplegado en el Caribe».
Estados Unidos capturó otro buque en el Caribe. Es el séptimo.
Este sería el séptimo operativo desde que la Administración iniciara las incautaciones y el bloqueo a buques sancionados en el Caribe, que inició como una medida de presión contra el Gobierno del presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro.
Los anteriores fueron los buques Skipper y Centuries, en diciembre; y Olina, M/T Sophia y Verónica, ya en enero.
Después de la captura de Maduro, Trump sostiene que Washington mantiene una tutela sobre el Gobierno venezolano y ha anunciado acuerdos para recibir millones de barriles de crudo procedentes de ese país.
Además, el republicano inició negociaciones con compañías petroleras estadounidenses para reunir inversiones para Venezuela. El plan de reactivación precisa 100.000 millones de dólares en diez años, según Trump.
En tanto, Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, envió la semana pasada un proyecto a la Asamblea Nacional para reformar la ley de hidrocarburos. Hasta el momento las inversiones en el sector requieren la partipación conjunta con PDVSA, que debe retener la participación mayoritaria.
Con información de agencias
