Washington / Caracas – En una jornada marcada por movimientos estratégicos en la capital estadounidense y una inusual apertura mediática en Venezuela, la opositora María Corina Machado sostuvo un encuentro con el Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio. La repercusión del evento alcanzó los hogares venezolanos a través de la pantalla de Venevisión, lo que generó una respuesta inmediata y críptica por parte del vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello.
Desde el Departamento de Estado, Machado fue enfática al definir el tipo de cambio que busca para el país. Tras su reunión con Rubio, la dirigente aseguró que Venezuela atraviesa «horas y días decisivos» y que cuenta con el respaldo total de la administración de Donald Trump.
Al ser consultada sobre la posibilidad de integrar un gobierno con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, Machado respondió con contundencia:
«Estamos trabajando en facilitar una transición real. Esto no es una transición ‘a la rusa’ donde se quedan las mafias en el poder. Nuestro objetivo es la restitución de instituciones que garanticen la justicia y el reencuentro, no la estabilidad de un sector del régimen».
Por su parte, el Secretario de Estado Marco Rubio, tras comparecer ante el Senado, aclaró que, aunque EE. UU. no planea un ataque militar, la opción no está descartada si no existe cooperación por parte del gobierno de Rodríguez. Rubio reconoció el rol de Machado en el proceso, aunque recordó que, de momento, «el control de las armas y las instituciones lo tiene el régimen».
Un hecho que captó la atención pública fue la transmisión de las declaraciones de Machado por parte de Venevisión, canal que llevaba años sin darle espacio en su programación estelar. La aparición, donde Machado calificó la causa como una «lucha espiritual de la mano de Dios», provocó la reacción de Diosdado Cabello en su programa Con el Mazo Dando.
Cabello tildó a la dirigente de «chiflada» y aseguró que su figura se diluye sin «estridencia mediática». Sin embargo, el punto más álgido fue su mensaje directo hacia la planta televisiva:
«Escúchame, Venevisión: Sin estridencia mediática, su figura se diluye. Sin titulares, simplemente, desaparece. ¿Hum?», sentenció el Ministro del Interior, dejando en el aire una advertencia sobre la línea editorial del canal.
