MATEO 22/21…»Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios» es una famosa frase bíblica que establece la distinción entre las obligaciones ciudadanas hacia el Estado y la devoción espiritual hacia Dios. Enseña a cumplir con deberes civiles sin divinizar al poder terrenal, reconociendo que la conciencia y la vida pertenecen al Creador.
BIEN CLARO tuvieron este concepto bíblico Moisés Reyes, Pablo Rangel, Vilma Jiménez y los demás organizadores del emotivo homenaje que numerosos sectores de la vida portugueseña le hicieron a José Gregorio Jiménez Laya, en las instalaciones del Colegio de Abogados de Acarigua/Araure, al arribar esta semana a sus 90 años de vida, lapso en el cual fue un excelente dirigente sindical, destacando su presidencia en Fetraportuguesa (La Federación de Trabajadores de Portuguesa), legislador jubilado de la extinta Asamblea Legislativa, parlamentario nacional, brillante dirigente socialcristiano, ejemplar padre de familia y hombre de probada honestidad, entre otras virtudes, que llevaron a plenar de amigos de todos los sectores las instalaciones del Colegio de Abogados de Acarigua, para testimonearle su afecto y reconocimiento. Sigan leyendo.
HASTA ALLI llegué, junto a mis paisanos, guanariteños, el exalcalde Valmore Betancpurt y mi primo, el poeta Yorman Tovar, y como le dije a José Gregorio Jiménez Laya, al presentarle mis saludos, que solo un acto en su homenaje me permitía saludar también a viejos amigos, a quienes no les estrechaba sus manos desde hacía bastantes años, tales como Dimas Salcedo Nadal, Juan Alberto González, Toni Navas, Pablo Rangel, Wilfredo Bolívar y otras figuras y amistades del acontecer portugueseño de ayer, hoy y de siempre, que solo Jiménez Laya podía reunir. Sigan leyendo.
NO TUVO DESPERDICIO el concierto, con su mejores piezas musicales, de Joel Hernández junto a la exquisita voz de la juvenil Yoli Ruiz.. La cantidad de personas que acompañaron al dirigente copeyano Juan Ernesto González a entregarle una placa de reconocimiento al cumpleañero, las palabras de Pablo Rangel, presidente de la Federación Venezolana de Maestros Seccional Portuguesa, las extraordinaria semblanza del homenajeado expuesta por el cronista de Araure, Wilfredo Bolívar; la emotiva intervención de Moisés Reyes, y la expresión poética de Carmen Pérez Montero y, sobre todo, de mi primo/paisano Yorman Tovar, quien arrancó los aplausos de todos los presentes,al enfatizar en una de sus prosas, como emotivo homenaje a los 90 años de José Gregorio Jménez Laya, lo siguiente…
El jueves de marzo doce
Uno, nueve treinta y seis
Casualmente como veís
Cae jueves tu día de goce.
Solo Dios sabe y conoce
Secretos de tus noventa
Que en este instante se sienta
El aplauso fuerte y noble
Para el llanerazo roble
Que hoy tantas historia cuenta.
ES BUENO DESTACAR que luego del acto protocolar y el ameno compartir, como ya lo dije, con nobles amistades de vieja y nueva data, tras un sencillo y afectuoso brindis, formamos un grupo para refrescarnos del intenso calor y nos trasladamos al popular Bodegón Las Mercedes, donde recibimos las amables atenciones de Miguelito Bello, sobre lo cual con gran cariño debo destacar algo que me llenó de inmensa satisfacción, y si quieren saber de que se trata, entonces sigan leyendo.
ERA LA SEGUNDA VEZ que visitaba ese popular Bodegón, siendo la primera vez hace alrededor de 15 años, o quizás más, junto a mi hermano Santo y mis paisanos Yorman Tovar y Thelmo Travieso, después de haber asistido a un acto en la alcaldía de San Rafael de Onoto, acompañando a nuestro dilecto amigo Paciano Padrón. Esa primera vez, repito, hace alredor de 15 o quizás más años, y es aqui donde viene lo emotivo y satisfactorio para mi, y lo cual se los quiero contar si siguen leyendo.
MIGUELITO BELLO, dueño del local, al verme llegar me abrazo como si yo fuese un consuetudinario cliente de ese popular negocio y o un viejo amigo de su persona, y posteriormente me tomó de la mano y me condujo a una de las salas del establecimiento y para mi sorpresa tenía pegado en una pared una copia de mi Antena del Cono Sur de aquell época (más de quince años después) y a su lado una foto de mi persona, escribiendo a máquina, que según me contó se la hizo llegar mi apreciado y desaparecido colega araureño Pastor Azuaje Pinto. En esa Antena reseñé aquella primera visita a ese bodegón. Lleno de emoción, le agradecí el gesto a Miguelito y le di mun fuerte abrazo.
ALLI MISMO, durante el disfrute en ese bodegón, compartimos largo rato. Mientras Emerio Briceño consumía una olorosa penca biscucuyense llevada por Ríbin Morillo junior y Valmore Betancourt solo consumia refrescos y pepitos, un grupo bebía cerveza,y de pronto todos volteamos la vista al llegar la abogada Ivelissa Martínez, otrora jafa de AD en el estado, luciendo un atractivo y despampanante vestido blanco bastante ajustado a su cuerpo, que hizo levantar de su asiento al exalcalde de San Rafael de Onoto, Edgar Miranda, quien dijo en voz alta lo siguiente: “La presencia de tan bella dama, con tantos atributos, merece que yo brinde una botella de Whisky”. Salió, a los pocos momentos traía la anunciada botella, matizada con varios envases de agua Perrier, una bolsa de hielo, de finos pasapalos y hasta un costoso chocolate que obsequió a Ivelissa Martínez con un beso en la mejilla, ante la mirada regocijada de Moiés Reyes, quien de inmediato destapó la botella y juntos fuimos los primeros en celebrar la presencia de Ivelisse.
EN VERDAD fue un día de emociones y fraternidad que, seguro estoy, llenó de emoción a José Gregorio Jiménez Laya y su familia, y nos permitió compartir con amistades de todo el estado Portuguesa, y en mi caso particular tuve la gran oportunidad de abrazar a viejos amigos, a quienes no veía desde hacía más de una década, destacando el hecho de que cuando me vieron no les quedó mas remedio que comentar entre ellos lo siguiente: “Caramba, pero Grossman está igualito”.
DE LAS PALABRAS DE AGRADECIMIENTO que pronunció Jimenez Laya, solo debo decir, y creo que con ello las resumo, que fueron varias las veces que se le quebró la voz y por ello voy a dejar esta Antena hasta aquí para ir a averiguar que siente un hombre que al llegar a sus noventa años reciba el cariño y el aprecio de decenas de amigos que de verdad/verdad le aprecian y se lo hacen saber en vida.
