El expresidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, participó este 17 de marzo en una sesión informativa en la Asamblea Nacional (AN) de Venezuela sobre la aplicación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, aprobada el 19 de febrero de 2026 e impulsada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Zapatero fue invitado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
Zapatero, quien ha mediado en varios procesos de diálogo en Venezuela y mantiene cercanía con el chavismo, elogió la norma como un “gesto unilateral” de Delcy Rodríguez y la describió como una oportunidad para la reconciliación nacional.
Las leyes de amnistía son un acto de esperanza; hay futuro, perdón, reconciliación. Hay en la amnistía una voluntad inequívoca de proseguir con la democracia como referencia esencial. Felicito a Delcy Rodríguez por la iniciativa unilateral de traer a la AN una ley de amnistía; será una referencia porque no hay precedentes de una aprobación y aplicación tan rápida”, declaró.
Tras la reunión con la comisión especial que supervisa la implementación de la ley (presidida por el diputado Jorge Arreaza), tanto Zapatero como Jorge Rodríguez ofrecieron declaraciones a la prensa. Ante preguntas sobre el rol exacto del exmandatario español en el proceso, Rodríguez respondió: “El expresidente Zapatero no es un asesor, es el campeón de la paz en Venezuela”. Reveló que Zapatero ha intervenido en liberaciones de opositores y que en el futuro se conocerán detalles de sus gestiones por el consenso y la paz.
Zapatero, por su parte, afirmó: “Siempre estaré dispuesto a apoyar a Venezuela, la paz, el progreso, el futuro”. Mencionó que algunos españoles se han acogido a la amnistía, aunque reservó detalles específicos.
En sus declaraciones, Zapatero expresó optimismo: “Tengo una esperanza fundada en el futuro de Venezuela, que percibo; es un momento histórico, esta comisión es histórica (…). Viene un nuevo comienzo para Venezuela. No hay lugar ya ni para el odio ni para el rencor, la Venezuela de hoy solo espera abrazos, convivencia”. Criticó las “palabras de odio” y llamó a quienes han rechazado diálogos previos a “cambiar”, reconocer errores y mirar adelante. Celebró que algunos dirigentes opositores hayan aceptado dialogar recientemente.
También instó a Estados Unidos a “ayudar a Venezuela” para lograr una economía estable, aplaudiendo el restablecimiento de relaciones bilaterales pese a la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, quien enfrenta juicio en Nueva York por cargos como narcoterrorismo. Zapatero se solidarizó con Maduro en ese contexto.
En un tono ligero, bromeó sobre la final del Clásico Mundial de Béisbol (donde Venezuela derrotó a Estados Unidos 3-2 el 17 de marzo y se coronó campeón por primera vez), diciendo que el rival “amerita una victoria”, aunque Venezuela resultó ganadora.
Jorge Rodríguez abundó en elogios hacia Zapatero, llamándolo “amigo y mentor”, “especialista” en amnistía, paz, diálogo “y en Venezuela”.
Sobre las limitaciones de la ley, Rodríguez recordó las excepciones del artículo 9 (que excluye a quienes promovieron o apoyaron agresiones extranjeras contra el país), citando casos como el de Perkins Rocha, la periodista Nakary Ramos y su esposo. Informó que, de los casos evaluados, solo al 24 % se negó la amnistía, y que 7.580 personas han sido beneficiadas hasta la fecha. Agregó que algunos casos no contemplados en el artículo 8 han sido revisados por la comisión, con derecho a apelación, e instó a venezolanos en el exterior (incluidos diputados de la AN 2015) a contactar a la comisión para solicitar beneficios.
Por otro lado, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, expresó el 16 de marzo preocupación por persistentes torturas, detenciones arbitrarias y represión tras los eventos de enero. Jorge Rodríguez respondió calificando a Türk como “enemigo de Venezuela, no quiere a Venezuela”.
Esta actividad se enmarca en el contexto post-captura de Maduro, con Delcy Rodríguez al frente del gobierno interino y esfuerzos por estabilizar el país mediante medidas como esta amnistía, aunque persisten críticas de organismos internacionales sobre derechos humanos.
