En un despliegue de devoción que unió la fe con la cultura, este Viernes Santo se llevó a cabo el tradicional Viacrucis Viviente, recorriendo aproximadamente 5 kilómetros desde Quebrada de la Virgen hasta la Basílica Menor Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto en Guanare.
La jornada, que rememoró la pasión y muerte de Jesucristo, contó con la participación de cientos de feligreses y visitantes que acompañaron las 14 estaciones del camino al Calvario.
El Padre Allender Hernández, rector del Santuario, manifestó su conmoción ante la entrega de Jesús: «Él dio su vida por nosotros sin importar nuestra condición; Jesús quiere que vivamos en libertad y seamos incluidos en el plan de la redención».
Durante el recorrido, el párroco elevó oraciones por la paz mundial, pidiendo especialmente por las naciones en guerra. Asimismo, empatizó con el dolor social actual, comparando el sufrimiento de Cristo con el de las madres que pierden a sus hijos ante las drogas o la muerte física. «Invitamos a Venezuela a llevar la cruz con dignidad y cooperar con Jesús para rescatar nuestra identidad como Iglesia», exhortó.
La escenificación contó con la participación de más de 100 jóvenes y adultos, quienes dieron vida a los últimos momentos de Jesús. Al respecto, el Padre Hernández aclaró: «No es una obra de teatro, porque el sufrimiento de Jesús es inigualable; es una conmemoración de lo que hizo por nosotros».
Por su parte, Belitza Heredia, presidenta de la Corporación de Turismo del Estado Portuguesa (Corpotur), destacó que este viacrucis viviente suma ya más de 13 años de trayectoria, consolidándose como un pilar de las tradiciones llaneras.
Heredia subrayó el esfuerzo organizativo y el despliegue de los cuerpos de seguridad y del gobierno regional para garantizar el éxito de las actividades en todos los templos del estado. «Estamos presentes para resaltar nuestras tradiciones y reconocer la voluntad de quienes hacen posible estos eventos», puntualizó.



