En un gesto que es interpretado como una reafirmación de la alianza entre Estados Unidos y el gobierno de Venezuela, el director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió este jueves en Caracas con la presidente encargada Delcy Rodríguez.
La visita se produjo en el mismo momento que el presidente norteamericano Donald Trump recibía en la Casa Blanca a la líder opositora María Corina Machado, sobre quien el mandatario ha dicho que no tiene suficiente respaldo para pretender dirigir la transición y llegar al poder de Venezuela.
Según los analistas, el encuentro del líder del aparato de inteligencia norteamericano y la funcionaria venezolana, que se extendió dos horas y se mantenía en secreto, reforzó el mensaje de la administración Trump de que considera al gobierno encargado como la mejor vía para la estabilidad del país. Un mensaje también para Corina Machado. En particular además por el interés de la Casa Blanca de fomentar los lazos económicos, con la riqueza petrolera.
En ese sentido se debe notar que Ratcliffe es el funcionario estadounidense de mayor rango y el primer miembro del gabinete en visitar Venezuela desde que el ejército estadounidense capturó al presidente Maduro y a su esposa en una operación el 3 de enero. El dirigente chavista fue trasladado a Nueva York donde está siendo procesado por “narcoterrorismo”.
Desde entonces Delcy Rodríguez ha denunciado el secuestro y ha repudiado la acción militar norteamericana. En ese sentido, en un discurso este miércoles, afirmó en el Parlamento venezolano que su país tiene derecho a mantener relaciones con China, Rusia, Irán, Cuba y también con Estados Unidos”.
La reunión con el jefe de la CIA se produjo un día después de que Trump hablara por teléfono con Rodríguez, elogiándola como «estupenda» y ese mismo día se reuniera con Machado, líder de la oposición venezolana y Premio Nobel de la Paz.
La dirigente opositora este viernes cruzó a Delcy Rodríguez, afirmando que no representa a Venezuela y la responsabilizó de crímenes de lesa humanidad junto con Maduro y el poderoso ministro del Interior Diosdado Cabello.
La opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, estuvo el jueves con Donald Trump. Foto: EFE
Desaire a la oposición venezolana
La visita de alto perfil de Ratcliffe y el mensaje de cooperación podrían interpretarse como un desaire a la oposición, cuyos partidarios se han mostrado frustrados porque la administración Trump no ha intentado llevar al poder a Edmundo González Urrutia, aliado de la Machado, desde que Maduro fue capturado.
Un funcionario estadounidense afirmó que Ratcliffe se reunió con la presidente interina por orden de Trump “para transmitir el mensaje de que Estados Unidos espera una mejor relación de trabajo”.
El funcionario, que habló bajo condición de anonimato para describir la delicada reunión, añadió que ambos hablaron sobre cooperación en inteligencia, estabilidad económica y la necesidad de garantizar que el país dejara de ser un “refugio seguro para los adversarios de EE.UU. , especialmente los narcotraficantes”.
Para los funcionarios de la Casa Blanca, la visita pretende ser un respaldo a la estabilidad del gobierno y una señal de fomento de la confianza y colaboración entre ambos gobiernos.
Ya el verano pasado, altos funcionarios estadounidenses discutían cómo mantener la estabilidad en Venezuela. En ese momento, el gobierno comenzaba a preparar una campaña antidrogas que implicaría atacar embarcaciones en el mar que, según afirmaba, transportaban drogas, lo que eventualmente conduciría a la captura de Maduro.
Delcy Rodríguez llega al Parlamento junto con el presidente de la Asamblea Nacional, su hermano Jorge Rodríguez (izq.), y el ministro de Interior, Diosdado Cabello, este jueves, en Caracas. Foto: EFE
Evitar el caos en Venezuela
Mientras los funcionarios planeaban la campaña de ataques a embarcaciones, el objetivo era derrocar a Maduro, ya sea mediante negociaciones o por la fuerza.
Sin embargo, se debatió intensamente sobre cómo evitar que el caos se extendiera por el país tras la salida del jerarca chavista. Adicionalmente de qué modos se garantizaba un alineamiento con el principal objetivo energético que impulsaba toda la operación.
Altos funcionarios plantearon la posibilidad de que desmantelar el gobierno venezolano tras la destitución de Maduro, incluso para dar paso a un líder de la oposición, sería similar a los errores que cometió Washington en Irak cuando desmanteló el ejército iraquí y creó una insurgencia, según las autoridades.
En medio de las conversaciones del verano pasado, la CIA emitió una evaluación preliminar de que Rodríguez, entonces vicepresidente de Venezuela, era una política pragmática, más que una ideóloga, dispuesta a negociar con Estados Unidos.
Rodríguez había participado en negociaciones con Richard Grenell, enviado especial de Trump, así como con otros funcionarios, mientras el gobierno buscaba un pacto para que Maduro renunciara voluntariamente al poder. No se llegó a ningún acuerdo, pero se decidió que Rodríguez era la persona indicada. Fue también quien abrió la economía de Venezuela desde 2019.
Fuente: The New York Times y AP
