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El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, anunció este miércoles desde el Palacio de Miraflores que la administración de Donald Trump está «apasionadamente comprometida» con una transformación total de la industria petrolera venezolana.

El objetivo central de esta nueva etapa, dijo, es lograr un «aumento dramático» en la producción de crudo, marcando el fin de la ruptura diplomática iniciada en 2019.

«Si trabajamos juntos, este año podemos aumentar muchísimo la producción de petróleo y gas natural en Venezuela, aumentar los empleos y salarios», apuntó.

El anuncio se produjo tras una reunión de alto nivel entre Wright y Delcy Rodríguez de este miércoles 11 de febrero.

Por su parte, Rodríguez, quien no detalló el plazo acordado, dijo que se busca que la asociación entre Caracas y Washington «se convierta en motor de la relación bilateral y que esa agenda energética sea productiva, efectiva, beneficiosa para ambos países y complementaria».

La funcionaria señaló que trabajarán para que esa agenda «pueda avanzar sin dificultades y sin contratiempos».

Rodríguez expresó también que espera que ambos países superen sus diferencias a través de la diplomacia.

«Que sea el diálogo diplomático, el diálogo político, el diálogo energético, al cual estamos dando la bienvenida, que sean los canales adecuados y pertinentes para que los Estados Unidos y Venezuela asuman con madurez, desde la divergencia histórica, asumamos con madurez cómo seguir avanzando», indicó.

En el lugar también se encontraban funcionarios venezolanos como la ministra de Economía y Finanzas, Anabel Pereira Fernández, y el vicepresidente económico, Calixto Ortega.

Se trata de la primera visita de un alto funcionario de Washington tras el ataque militar de enero pasado, durante el que fue capturado Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores, y en medio de las decisiones de ambos países para facilitar la inversión petrolera.

Wright llegó al palacio presidencial de Miraflores dos semanas después de una reforma de ley aprobada por el Parlamento venezolano que abre el sector petrolero a la inversión extranjera y después de que el Departamento del Tesoro estadounidense relajara las restricciones para que empresas del país norteamericano operen en el país.