El presidente estadounidense Donald Trump aseguró este martes, durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso, que los Estados Unidos han recibido **“más de 80 millones de barriles” de petróleo procedentes de Venezuela, país al que calificó como “amigo y socio”.
En su intervención, Trump destacó que la producción interna de crudo en EE. UU. ha aumentado en más de 600.000 barriles por día bajo su administración, y también resaltó que la producción de gas natural estadounidense se encuentra en niveles récord.
El anuncio se produce tras un cambio importante en la política energética y diplomática entre ambos países. A principios de año, la administración estadounidense relajó ciertas sanciones al petróleo venezolano mediante licencias generales que permiten exportaciones a mercados internacionales, y se llegó a acuerdos para redirigir suministros hacia Estados Unidos.
Trump también ha vinculado estos envíos petroleros con una mayor cooperación con la presidenta interina Delcy Rodríguez, considerada un interlocutor clave para las negociaciones sobre las reservas y la producción de crudo venezolano.
El anuncio se dio en el contexto de la reconfiguración de relaciones entre Estados Unidos y Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero y la reapertura de acuerdos petroleros.
Aunque Trump aseguró la cifra de 80 millones de barriles para 2026, análisis independientes señalan que, basándose en datos recientes de 2025, esa cantidad corresponde aproximadamente a seis días de producción petrolera estadounidense, y las exportaciones efectivas hacia EE. UU. en los primeros meses han sido menores a lo indicado por el presidente.
El fortalecimiento del comercio de crudo venezolano con Estados Unidos forma parte de una estrategia más amplia para revitalizar la industria petrolera del país caribeño y ampliar su presencia en los mercados globales después de años de sanciones y baja producción.
