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Las autoridades iraníes desmintieron este martes que Mojtaba Jameneí, nuevo líder supremo de Irán, haya sido trasladado a Rusia para recibir atención médica por las heridas sufridas durante los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Teherán.

El embajador iraní en Moscú, Kazem Jalali, calificó las informaciones como una “guerra psicológica” y afirmó que el líder iraní permanece en el país “junto a su pueblo”, negando cualquier intención de esconderse en refugios.

Los rumores surgieron tras reportes del periódico kuwaití Al Jarida, que aseguraba que Jameneí habría sido trasladado en secreto a Moscú en un avión militar ruso. La agencia rusa TASS y otros medios locales reprodujeron inmediatamente el desmentido.

La situación genera incertidumbre internacional, ya que desde su nombramiento, Jameneí no ha hecho apariciones públicas, y tanto Estados Unidos como el Pentágono han señalado que podría estar herido e incluso desfigurado.

El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que “nadie lo ha visto”, mientras que el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, instó al líder iraní a “dar la cara” ante la crisis que atraviesa su país.

El primer comunicado de Jameneí como líder supremo, emitido sin mostrar su rostro, llamó a mantener cerrado el estrecho de Ormuz y prometió vengar la muerte de su padre, Alí Jameneí, fallecido durante los ataques.