Hace poco más de dos semanas, el gobierno de Estados Unidos reconoció oficialmente a Delcy Rodríguez como Presidenta y autoridad estatal competente de Venezuela ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, según una comunicación enviada por el Departamento de Estado para ser presentada ante ese tribunal federal.
Con esta carta, fechada el 10 de marzo de 2026 y firmada por el alto funcionario del Departamento de Estado Michael G. Kozak, dirigida al fiscal federal del distrito con el objetivo de expresar la posición del gobierno estadounidense en varios procesos judiciales relacionados con Venezuela que se tramitan ante esa corte, Donald Trump debilitó la estrategia de la defensa de Nicolás Maduro y Cilia Flores, capturados y extraído de Venezuela la madrugada del 3 de enero.
Maduro y Flores, quienes se declararon inocentes tras ser trasladados a Nueva York en enero, enfrentan cargos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y corrupción. Ambos están recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
No lo reconoce
En el documento, Washington explicó su postura sobre el reconocimiento del Gobierno venezolano y señaló que, en el contexto de la reciente normalización de relaciones con Caracas, Estados Unidos reconoció a Delcy Rodríguez como la única jefa de Estado capaz de actuar en nombre del país.
De acuerdo con la comunicación oficial, este reconocimiento permite que Rodríguez represente legalmente al Estado venezolano ante los tribunales estadounidenses y pueda tomar decisiones y acciones en nombre del país dentro de los procedimientos judiciales que se desarrollan en esa jurisdicción.
El texto también recuerda que desde enero de 2019 Estados Unidos no reconoce a Nicolás Maduro como jefe de Estado de Venezuela. Además, señaló que Maduro enfrenta cargos en tribunales federales estadounidenses y que está acusado de narcoterrorismo, por lo que espera ser juzgado en Estados Unidos.
Sin inmunidad presidencial
Bajo esta decisión, el reconocimiento de Rodríguez como autoridad estatal podría tener efectos directos en los litigios vinculados con Venezuela en tribunales estadounidenses. En particular, la medida debilitaría el argumento de la defensa de Maduro de que goza de inmunidad presidencial frente a la justicia de ese país, al no ser considerado por Washington como el jefe de Estado legítimo.
El Departamento de Estado indicó además que la normalización de relaciones con Venezuela busca facilitar esfuerzos conjuntos para promover la estabilidad, apoyar la recuperación económica y avanzar hacia una transición política mediante un proceso gradual que permita al país alcanzar un gobierno democráticamente elegido.
Mientras se desarrolla ese proceso, Estados Unidos afirmó que continuará examinando de cerca las transacciones con las autoridades interinas y utilizará las herramientas legales disponibles para trabajar hacia un mejor futuro para el pueblo venezolano.
