Equipos técnicos de las compañías Siemens y General Electric realizaron recientemente una visita a Venezuela para analizar el estado de las unidades de generación eléctrica más críticas del país, sin que hasta ahora se hayan definido contratos concretos de rehabilitación.
Esta inspección es considerada por expertos como un paso inicial clave para la recuperación del sistema eléctrico nacional, que enfrenta un deterioro significativo y requeriría inversiones estimadas entre 15.000 y 40.000 millones de dólares en un período de entre cinco y quince años.
El presidente de Fedecámaras Zulia, Paúl Márquez, indicó que ambas empresas ya elaboran propuestas para rehabilitar turbinas ubicadas en el estado Bolívar, muchas de las cuales no han recibido mantenimiento adecuado durante años.
La visita ocurre tras la llegada a Caracas del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, quien sostuvo reuniones con autoridades venezolanas para discutir iniciativas orientadas a reactivar la producción petrolera, modernizar el sistema eléctrico y fomentar la inversión privada en el sector.
Las evaluaciones se concentraron en el complejo hidroeléctrico del Bajo Caroní, que incluye las represas de Guri, Caruachi y Macagua, responsable de aproximadamente el 80 % del suministro eléctrico del país.
Informes de Corpoelec señalan que varias de sus 48 unidades presentan fallas o se encuentran fuera de servicio, lo que limita la capacidad operativa del sistema.
Márquez subrayó que la falta de mantenimiento en equipos fabricados por estas empresas ha impactado directamente la producción industrial y petrolera, destacando que la estabilidad eléctrica es esencial para cualquier crecimiento económico.
