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Tras los recientes anuncios del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos sobre el alivio de restricciones financieras, destacados analistas económicos han fijado posición sobre el impacto que tendrá la Licencia General 57 en el flujo de divisas y la estabilidad del mercado cambiario en Venezuela.

El economista y socio-director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, ofreció una perspectiva de cautela y precisión técnica.

Oliveros enfatizó que, más que un levantamiento definitivo de todas las restricciones, el escenario actual debe entenderse como una «flexibilización» o un alivio de medidas específicas.

Esta flexibilización debería darle profundidad y mejorar el mecanismo de asignación de divisas», explicó Oliveros en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos.

El experto señaló que «la medida no implica el desbloqueo automático de todos los activos congelados en el exterior», además añadió que «el éxito de esta apertura dependerá de la capacidad de respuesta interna y de las reformas estructurales que acompañen la medida».

Oliveros recalca que es el inicio de un proceso que requiere transparencia y una gestión eficiente de los nuevos recursos disponibles para evitar que se traduzca únicamente en un alivio temporal.

Ana Isabel Belmonte, economista y consultora empresarial para el área de economía y productividad, subrayó que la atenuación de las sanciones al BCV aplicadas este martes con el objetivo de impulsar la economía del país, permite aliviar la banca pública.

Es un gran paso para darle fluidez a la economía, la gente ha sentido sobre todo que la mejora en las exportaciones petroleras con los cambios que ha habido desde enero en el país no llega al bolsillo del venezolano, y este es un paso que era muy necesario», expresó en una entrevista concedida al programa A Tiempo de Union Radio.

Ambos especialistas coinciden en que este nuevo marco de operaciones financieras proyecta un crecimiento positivo para el PIB nacional al cierre del año. La posibilidad de que el BCV recupere su rol como facilitador de divisas en el mercado interbancario podría estabilizar la tasa de cambio, permitiendo que sectores como el comercio y la industria operen bajo una planificación menos volátil.