(El Puerto de Payara / Redacción) — Maquinaria pesada y cuadrillas técnicas se mantienen desplegadas a pleno rendimiento en la parroquia Payara, municipio Páez, para ejecutar un plan de infraestructura integral que busca saldar una deuda histórica de más de medio siglo con los sectores productivos del norte de Portuguesa. La intervención abarca el acondicionamiento directo de 2,5 kilómetros de carretera rural, una vía neurálgica para la movilización de cosechas en pleno corazón del eje agrícola regional.
El proyecto, enfocado en garantizar la viabilidad del transporte pesado en un sector estratégico especializado en el cultivo masivo de maíz, arroz y caña de azúcar, beneficiará de forma directa a 486 familias campesinas y a cientos de pequeños y medianos productores que durante décadas han enfrentado severas dificultades logísticas durante los ciclos de cosecha.
Más allá de la colocación de la capa asfáltica, el despliegue técnico destaca por la construcción de un muro de contención de 2,5 kilómetros de extensión. Esta obra hidráulica resulta vital para detener el desbordamiento de los cauces adyacentes y prevenir las anegaciones periódicas que paralizan la zona durante la temporada invernal.
El gobernador del estado Portuguesa, Primitivo Cedeño, precisó que el abordaje en El Puerto de Payara incluye un diseño de ingeniería vial concebido para garantizar la durabilidad de la arteria en el tiempo. «No solo son 2,5 kilómetros; se trata de todas las obras de arte que tenemos que construir, lo que es la canalización, el sistema de alcantarillado y los puentes para la evacuación de las aguas, garantizando la durabilidad de este asfaltado para los próximos 30 o 40 años», detalló el mandatario regional.
Por su parte, el alcalde del municipio Páez, José Ángel López, enfatizó la trascendencia socioeconómica que representa la consolidación de esta vía para el abastecimiento alimentario del país. «Este es un impacto no solo para la parroquia, sino para el desarrollo económico, porque esta es una franja altamente productiva en materia de maíz, caña de azúcar y arroz. Es una obra que devuelve la esperanza y ratifica el compromiso con la gobernanza local», afirmó.
Con un lapso de ejecución estimado de cinco meses, las autoridades y comunidades locales confían en que las condiciones climáticas permitan avanzar según el cronograma para inaugurar formalmente los trabajos antes de que finalice el año, blindando el tránsito de la producción llanera.

