En un movimiento que redefine la política exterior y económica de la nación, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, saludó este jueves la reincorporación formal de Venezuela al Fondo Monetario Internacional (FMI). La medida, descrita como un acto de «pragmatismo diplomático», marca un distanciamiento definitivo de la línea de ruptura que sostuvo el exmandatario Hugo Chávez Frías, cuyo ideario aún reivindica la actual jefa de Estado.
Rodríguez extendió un agradecimiento especial al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al secretario de Estado, Marco Rubio, por su rol en el proceso de deshielo que busca la normalización financiera del país. «Cada avance en esta dirección es un paso firme hacia la recuperación de nuestra soberanía económica», puntualizó la presidenta, resaltando también la mediación de aliados como Emiratos Árabes Unidos, Brasil y Catar.
La reincorporación al FMI representa un viraje histórico de 180 grados. En 2007, Hugo Chávez formalizó la salida de Venezuela del organismo y del Banco Mundial, calificándolos como herramientas del «imperialismo norteamericano» destinadas a imponer políticas salvajes. «Vamos a salirnos, no queremos ni estar allí; que nos devuelvan el dinero que nos deben», sentenció Chávez en su momento.
A diferencia de su mentor, la actual administración de Delcy Rodríguez —establecida tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense a principios de año— ha priorizado la reincersión en el sistema financiero global para desbloquear recursos críticos.
El trasfondo de esta normalización radica en el acceso a activos bloqueados. Venezuela posee en el Fondo aproximadamente 3.568 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG), equivalentes a unos 5.100 millones de dólares. Estos fondos permanecían congelados debido al desconocimiento de la gestión anterior de Maduro por parte del organismo.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, respaldó la medida asegurando que el Fondo trabaja para que Venezuela recupere su estatus de «economía normal». Por su parte, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, confirmó que el organismo ya interactúa oficialmente con la administración de Rodríguez, tras años de suspensión de relaciones bilaterales que databan desde 2019.
Este paso hacia el FMI se produce en un contexto de reformas internas, como la reciente firma de la Ley de Minas, orientada a atraer inversiones extranjeras bajo licencias del Departamento del Tesoro de EE. UU. Mientras el país observa este cambio de rumbo, la presidenta encargada sostiene que la unidad y el diálogo diplomático son las únicas vías para superar la crisis y garantizar la estabilidad institucional para el período 2026-2031.
